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La terapia vascular física BEMER tras una hernia discal

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La terapia vascular física BEMER es un concepto integral excelente para el tratamiento complementario de una hernia discal. Su efecto clínico ha podido comprobarse en numerosos estudios científicos y observaciones de aplicación.

Terapia en caso de hernia discal

La innovadora terapia vascular física BEMER ofrece por primera vez la posibilidad de, en caso de fallo o enfermedad, estimular los mecanismos de regulación de la microcirculación más importantes de una manera compleja. Lo nuevos hallazgos en lo que a la regulación de la perfusión tisular y a su regulación nerviosa se refiere, ofrecen una forma prometedora para, con ayuda de una señal biorrítmica definida, alcanzar una estimulación física del riego sanguíneo limitado o deteriorado de los órganos que resulte relevante de cara al tratamiento.

Procesos de recuperación tras una hernia discal

Un requisito previo para la recuperación tras una hernia discal es el restablecimiento de un abastecimiento correcto de las células tisulares involucradas y el alivio del dolor asociado bajo ciertas circunstancias. Sin embargo, en el caso de una hernia discal, deberá llevarse a cabo un tratamiento específico de zonas individuales a través de una terapia simultánea medicamentosa, físico-terapéutica y, eventualmente, quirúrgica. Posiblemente, estas medidas por sí solas no sean suficientes.

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Acerca de la hernia discal

Hernia discal – Una operación demasiado frecuente

Entre cada una de las vértebras de la columna vertebral se encuentran los discos, que amortiguan los choques al caminar y permiten la movilidad de las vértebras. Los discos intervertebrales constan de un anillo de tejido conectivo y un núcleo blando y gelatinoso. En caso de que el anillo se desgarre y se escapen partes del núcleo pulposo, se produce una hernia discal. Una gran parte de los dolores de espalda se desencadenan por enfermedades de los discos intervertebrales. Las causas son casi siempre fenómenos de desgaste que han debilitado el anillo de fibra alrededor del núcleo pulposo. Sin embargo, el núcleo pulposo también envejece y pierde su capacidad de almacenar agua, se endurece, reduce su tamaño y pierde sus propiedades amortiguadoras. Al mismo tiempo, la distancia entre los cuerpos vertebrales se reduce, los ligamentos se aflojan y el anillo de fibra alrededor del núcleo se arquea hasta que finalmente se rompe. Elevar cargas pesadas con una técnica incorrecta y pasar horas en una mala postura delante del ordenador hacen que las vértebras estén en una posición no saludable.

¿Cómo funciona la terapia vascular física BEMER en caso de hernias discales?

La terapia vascular física BEMER es un método moderno para el tratamiento complementario de una hernia discal. BEMER mejora el riego sanguíneo, ayudando así a los procesos de regeneración y curación propios del cuerpo. A lo largo de años de investigación, los expertos han obtenido importantes conocimientos en el campo de los biorritmos. A través de la terapia vascular física BEMER, la microcirculación afectada o limitada se estimula de manera eficaz. Este método de tratamiento físico es actualmente el más eficaz y estudiado en la medicina preventiva y complementaria. Además, a través de la transferencia de señales electromagnéticas, estimula el movimiento de bombeo de los vasos sanguíneos más pequeños. De este modo, el flujo sanguíneo en estas zonas mejora, las células del cuerpo se abastecen mejor y el dolor se reduce.

Áreas de aplicación de BEMER

La terapia vascular física BEMER se utiliza para el tratamiento general del cuerpo y para un tratamiento intensivo de determinadas zonas individuales del cuerpo. Los sets se suministran con una descripción detallada y pueden utilizarse sin ningún problema incluso por parte de personal no profesional. Muchos médicos y terapeutas han incluido la tecnología BEMER en su oferta de servicios. Cuanto antes se utilice la terapia vascular física BEMER, mayores son las opciones de prevenir un daño permanente. En numerosos estudios doble ciego se ha podido demostrar la eficacia de la terapia vascular física BEMER.

Hernia discal – Cuando los amortiguadores se desplazan

A lo largo de los años, los discos intervertebrales se desgarran. Con un mal movimiento, los discos intervertebrales se arquean, pinzando así los nervios. Esto no solo causa dolor, sino que, en algunos casos, se puede producir una parálisis. Los discos intervertebrales actúan como amortiguadores. Son una especie de colchón de agua entre las vértebras. Las 23 placas de tejido conectivo distribuyen la presión que se carga sobre la espalda, es decir, sobre las vértebras. A menudo, las hernias discales están relacionadas con la edad. Los amortiguadores son sometidos a una gran exigencia y, por lo tanto, se desgastan. Con el tiempo, en el interior blando se retiene cada vez menos agua, por lo que los discos intervertebrales son cada vez más delgados. De estas pequeñas fracturas escapa agua y tejido, haciendo que los discos intervertebrales sean cada vez más delgados. Bajo carga, el núcleo blando presiona constantemente el anillo fibroso y duro, y el interior del disco intervertebral se desliza hacia fuera. Cuando el anillo de fibra se mantiene cerrado, se produce una protuberancia en el disco. Si la masa gelatinosa se escapa del anillo de fibra, se habla de una hernia discal. En algunos casos, el tejido impulsado hacia detrás se suelta del resto del disco intervertebral y se desliza hacia el interior del canal de la médula espinal. Si partes del disco intervertebral presionan un nervio se produce dolor. Cada disco intervertebral puede desplazarse hacia fuera pero, en realidad, la distribución del riesgo es muy desigual. En la mayor parte de los casos, el problema lo causan los discos intervertebrales de las lumbares, es decir, de la parte baja de la espalda. Con mucha menos frecuencia, los discos intervertebrales entre las cervicales se desplazan hacia delante. Solo en casos extremos, las vértebras torácicas se ven afectadas por una hernia discal.

Una hernia discal produce dolores muy intensos

El dolor es siempre el primer síntoma de una hernia discal, aunque también el desgaste causa dolor. A causa de unos discos intervertebrales cada vez más delgados, los huesos chocan y la unidad formada por tendones, vértebras, fibras y discos se desequilibra. Para volver a conseguir una mayor estabilidad, los huesos forman más sustancia, también en los bordes de las vértebras. Sin embargo, esta protección adicional se consigue a costa de la movilidad. Si el paciente se inclina demasiado o gira demasiado rápido, se produce un dolor agudo. El desgaste es un fenómeno normal de la edad, aunque puede verse acelerado por muchos factores, por ejemplo, un trabajo físico excesivo o una mala postura. Sin embargo, nuestros genes también influyen.

Hernia discal – Movimientos dolorosos

En algunos casos, el dolor golpea como una flecha en la espalda. En otros casos, viene muy lentamente. Incluso la tos o los estornudos son un suplicio. Es muy desagradable cuando el dolor llega incluso al dedo gordo del pie. Cuando el disco intervertebral presiona contra la médula espinal o la raíz de la misma, el paciente no solo lo nota en esta zona. Los nervios llegan también a otras partes de la espalda. En caso de hernia discal en las cervicales, el dolor llega también a dedos y brazos. En caso de hernia discal en la zona lumbar, puede producirse un pinzamiento del nervio ciático y el dolor se extiende hasta piernas y pies. Si el nervio se pinza demasiado o a lo largo de una longitud excesiva, los pacientes a menudo tienen una sensación de hormigueo. Se siente un hormigueo, entumecimiento y, en el peor de los casos, la pierna deja de sentirse. En algunos casos, la micción deja de controlarse.

Tratamiento de una hernia discal

El tratamiento convencional de una hernia discal requiere mucha paciencia. La base de la salud y, por lo tanto, del bienestar general, es una buena circulación sanguínea. De este modo se garantiza tanto el suministro de oxígeno y nutrientes, así como la eliminación de productos del metabolismo y toxinas. Alrededor del 74 % de la circulación se produce en la zona de los vasos sanguíneos más pequeños, lo que se conoce como microcirculación. En caso de que haya un problema en la distribución de sangre, las células no pueden realizar sus funciones. Si entonces fallan las proteínas estructurales necesarias, enzimas o proteínas de información y transporte para el metabolismo de huesos, músculos o de los ligamentos, se producen problemas de salud, por ejemplo, una hernia discal. Una hernia discal se caracteriza por el dolor y la dificultad de movimiento en distintos grados. Una circulación insuficiente puede desempeñar un papel fundamental en caso de hernia discal. Una buena microcirculación es la base de la salud.

Circulación en caso de hernia discal

Cada día, el corazón bombea hasta 10.000 litros de sangre a lo largo del cuerpo. Con la moderna terapia vascular física BEMER, la sangre y sus componentes se distribuyen mejor, ayudando de manera significativa en el desarrollo de estos procesos de vital importancia.

Tratamiento de hernias discales – Terapia vascular física BEMER

Desde hace mucho tiempo se interfiere en el organismo humano por medio de sustancias químicas. Cada persona recibe a lo largo de su vida numerosas sustancias en forma de inyecciones, infusiones o comprimidos. Pero, ¿qué bases necesita una sustancia física? La respuesta es clara: la compatibilidad debe ser buena, la aplicación debe ser sencilla y el cuerpo debe reaccionar de manera positiva. Algunos métodos físicos conocidos son, por ejemplo, los tratamientos con calor, luz, agua o corriente eléctrica.